Cómo es un año en Alemania
El clima de Alemania es más continental que el de sus vecinos occidentales: veranos más cálidos e inviernos más fríos que Gran Bretaña o los Países Bajos en latitudes similares. El sur, en Baviera y las estribaciones alpinas, trata la nieve como algo normal y tiene zonas de esquí importantes, mientras que el norte alrededor de Hamburgo recibe viento marino y un gris costero llano. El mayor cambio a lo largo del año es la luz del día: en junio hay claridad hasta cerca de las diez de la noche, a finales de diciembre oscurece a las cuatro de la tarde, y toda la cultura al aire libre del país se mueve con ello. Elegir la temporada es en realidad elegir si la vida ocurre en la calle o bajo techo.
El año, por tramos
- Abril a mayo: Primavera, cuando los jardines de cerveza vuelven a sacar las mesas y los árboles a lo largo del Rin recuperan sus hojas. Abril, en particular, alterna entre sol y chubascos varias veces al día, así que el equipaje debe prever ambas cosas. Todavía es fácil encontrar habitación y las ciudades universitarias aún no se han llenado de grupos turísticos. Es una buena ventana para ver las ciudades al ritmo real en que viven sus habitantes.
- Junio a agosto: El verano es cuando el país realmente vive al aire libre: jardines de cerveza llenos cada noche, gente nadando en los lagos bávaros y un festival al aire libre en algún sitio casi todos los fines de semana. En los Alpes bávaros todas las rutas de senderismo están abiertas y los teleféricos funcionan con horario completo, lo que convierte esta en la única ventana práctica para caminatas de alta montaña. Algunas semanas se vuelven realmente calurosas, y muchos edificios antiguos no tienen aire acondicionado, así que una habitación en el último piso puede resultar incómoda. Los trenes en las rutas populares se llenan, especialmente los viernes y domingos.
- Septiembre a octubre: Una temporada intermedia que mucha gente considera la mejor del año: aún hace suficiente calor para sentarse fuera al mediodía, con los valles fluviales cambiando de color hasta octubre y la vendimia en marcha a lo largo del Mosela y el Rin. El gran festival de la cerveza de Múnich se extiende desde finales de septiembre hasta principios de octubre cada año, así que comprueba las fechas de tu año; durante el festival, el alojamiento en la ciudad está lleno y muy ajustado durante todo su periodo. En el resto del país reina la calma, y la luz otoñal sobre los cascos antiguos es la mejor del año para fotografías.
- Finales de noviembre a diciembre: La temporada de mercados navideños convierte de nuevo las plazas de las ciudades del país en espacios al aire libre a pesar del frío. Los mercados en los cascos históricos de ciudades como Núremberg y Dresde están abarrotados los fines de semana, y la mayoría funcionan desde finales de noviembre hasta poco antes o después de Navidad según la ciudad — comprueba las fechas de cada ciudad para tu año, porque varían. Los días son cortos y a menudo grises, así que los mercados de noche se convierten en el evento principal en lugar de un complemento vespertino. Es la única temporada fría que la mayoría de los visitantes disfruta activamente.
- Enero a marzo: El tramo más tranquilo del año en la mayoría de las ciudades: cielos grises, días cortos, pero museos y teatros de ópera en plena temporada. En los Alpes bávaros es pleno invierno, con la nieve normalmente en su punto más profundo en febrero y las estaciones funcionando a pleno rendimiento. El carnaval de Renania cae a finales de invierno y sus fechas cambian cada año, llenando Colonia y Düsseldorf por completo durante unos días; consulta el calendario antes de reservar nada allí. En el resto del país, espera habitaciones baratas y ciudades que pertenecen enteramente a quienes viven en ellas.
Las semanas que conviene elegir
Para un viaje general, mayo hasta principios de junio y el mes de septiembre ofrecen el mejor equilibrio: lo bastante cálido para los jardines de cerveza y un día entero recorriendo un casco antiguo, pero no tanto calor como para que un edificio antiguo sin aire acondicionado resulte incómodo. Si quieres el ambiente más típicamente alemán y no te importa el frío, las dos primeras semanas de diciembre te dan los mercados navideños en pleno apogeo antes de la avalancha previa a las fiestas. Cualquiera cuyo viaje gire en torno a caminar por los Alpes bávaros debería quedarse entre julio y septiembre, cuando los teleféricos y los senderos de altura funcionan todos. Berlín es la excepción a todo esto y funciona en cualquier mes, porque gran parte de lo que ofrece está bajo techo.
Las semanas que conviene evitar
De enero a principios de marzo, en las ciudades del norte y del oeste, es cuando la gente se decepciona con más frecuencia, no porque el frío sea insoportable, sino porque el cielo se queda gris y plano durante días seguidos y la jornada corta te deja muy poca de la luz que prometían los folletos. Si tu plan es caminar por cascos antiguos y hacer fotos, acepta que solo tendrás unas pocas horas buenas al día. La otra semana a tener en cuenta es la que ocupa el festival de la cerveza de Múnich: si no vas al festival, pagas precios de festival por toda la ciudad y no sacas nada de ello. Ninguna de las dos opciones es mala, pero ambas tienen su coste concreto.
Cómo afecta la temporada a un plan de datos
El uso de datos aquí sigue de cerca la temporada. En verano estás al aire libre todo el día, dependiendo de mapas y horarios de trenes en tiempo real, y un gran jardín de cerveza con unos miles de personas se ralentizará notablemente al atardecer. Durante las semanas del mercado navideño, la plaza principal se convierte en el lugar más concurrido de la ciudad a la misma hora cada noche, lo que hace que pagar y encontrar a tu grupo sea más lento de lo esperado: acuerda un punto de encuentro antes de separaros. En las zonas de esquí del sur, la batería baja rápido en aire frío, y los valles alpinos más profundos tienen tramos sin señal utilizable en absoluto. Los trenes de larga distancia alemanes cruzan mucho campo abierto y túneles, así que una videollamada desde un tren en marcha se corta incluso en los corredores principales; descarga lo que necesites antes de salir.